16/02/2006
Abandone el coche, de todas formas no podrá llegar con él. Estas cumbres de ensueño, accesibles a pie o con raquetas, y no necesariamente difíciles de coronar sin la ayuda de un motor, tienen un extraordinario regalo que ofrecerle: una vista asombrosa, en algunos casos hasta de 360º
La embriaguez de las cumbres bien vale la recompensa. La de dominar la situación. Ya sea en la cima del Everest donde nos encontremos (no soñemos tanto, no está al alcance de todo el mundo, tan solo de unos pocos...) o en la cumbre del Mont Blanc, el gran momento es cuando tenemos todo el valle a nuestros pies, y es lo propio de las cimas bien aisladas.

Como la montaña del Môle que se eleva hasta los 1863 m, por encima de Bonneville. Tiene la forma de un cono casi perfecto ( 7kms de largo por 5 de ancho... ), lo que dice mucho de las impresiones que se sienten en la cumbre.
Desde ahí arriba hay una vista de 360° y se pueden contemplar el Jura, el lago Lemán, el Macizo del Mont Blanc, la cordillera del Bargy y el Salève. La buena noticia es que es un paseo accesible y, por decirlo de alguna manera, un clásico de las familias. Se invierten 4 horas en ir y volver para regalarse esta cumbre.

En Saboya, el acceso a la Croix du Nivolet, que este año se ha balizado, se puede hacer con raquetas. A 1547 m, nos encontramos suspendidos sobre el lago Bourget, Aix lès Bains, el Macizo de l'Epine y el Diente del Gato. El paseo no es complicado del todo y los esfuerzos no son excesivos ya que se parte desde la Féclaz, a 1415 m, desde el aparcamiento de Sire.
La pequeña carretera que sube al Col du Pré, en Beaufortain, y después al hameau du Boudin, a 1306 m, está cerrada para los coches en invierno ya que no se retira la nieve. Es un buen motivo para cubrir los 400 m de desnivel con raquetas y disfrutar de la vista del Cormet y la presa de Roselend y la Aguja du Grand Fond.
Todos los grandes aficionados de los paisajes de Chartreuse atacarán el Charmant Som (la Cumbre Encantadora) para descubrir el valle a sus pies. Ya sólo por el nombre que lleva vale la pena y el paseo es magnífico.

Nos hemos dejado la cumbre del Buet para el final. El punto culminante de las Agujas Rojas se llama también el Mont Blanc de las Damas. Se eleva hasta cerca de 3100 m y era donde los guías llevaban a las esposas de los alpinistas que atacaban al Mont Blanc, para que pudieran observarlos desde la distancia.
Cuando las mujeres accedieron al alpinismo, el Buet sirvió de campo de entrenamiento para la ascensión de cumbres más técnicas. No es un recorrido fácil, incluso hay que afrontar posibles desprendimientos, una gran pendiente de esquistos y algunos neveros. Por ello se necesitan crampones y piolet, y, por supuesto, un profesional de la montaña. Imaginémonos la estampa cuando las alpinistas llevaban ¡falda larga y un moño estilo 1900!
Práctica
Para intentar hacer todas estas cumbres y encontrar acompañantes, diríjase a:
Para la cumbre del Buet, OT de Vallorcine. Tfno.: 04 50 54 60 71
Para el Môle, partir desde el pueblo de Ossat, por encima de Marignier tecfa.unige.ch
Para la Croix du Nivolet,
OT La Féclaz. Tfno.: 04 79 25 80 49 www.savoiegrandrevard.com
Para el Col du Pré, en Beaufortain,
OT Arêches. Tfno.: 04 79 38 15 33 www.areches-beaufort.com
Para el Charmant Som,
OT Saint Pierre de Chartreuse.
Tfno.: 04 76 88 84 05
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