Oxígeno
16/02/2006
Hay locos para todos los gustos. Los que prefieren un lago bien escarchado en vez de una piscina templada, los que se tiran por la nieve en vez de retozar en la playa. Y sin embargo, todos los que han practicado alguna vez la inmersión bajo hielo están deseosos de repetir. Debe de haber excelentes razones para intentarlo.

Aprovechemos el invierno, es la estación ideal para que haya hielo que cortar antes de zambullirnos. En el lago de Vonnes, en Châtel, a 1242 m, por ejemplo. Hacemos (o más bien, hacemos que hagan) como los esquimales para pescar: se recorta un círculo en el hielo, nos ponemos trajes de neopremo que contendrán el frío (sobre todo no lo intente en traje de baño) y nos tiramos al agua junto a profesionales que sabrán determinar la capacidad de cada uno de los que intentan la experiencia. Ya que, aunque no haya un riesgo objetivo, siempre hay que estar atentos. Los niños, por ejemplo, y los adultos muy delgados, cuyos cuerpos se enfrían antes, deberían evitar esta práctica. De ahí a decir que una buena capa de grasa permite todas las audacias sólo hay un paso.
Con el forfait ofertado por la Oficina de Turismo de Thonon-les-Bains, la aventura es relativa. Se trata de hecho de un bautizo de inmersión bajo el hielo, y no se está en el agua más que un puñado de minutos, justo el tiempo de admirar el cielo a través del hielo, y es algo grandioso.

En el forfait se incluye también la visita del centro termal de Thonon-les-Bains, con una cura de hidroterapia, un masaje y el acceso al Club Valvital, con fitness, cardio-training, musculación, piscina, aquagym y sauna. Una verdadera recompensa.
Los más audaces o todos los que ya han probado la experiencia y adoran las sensaciones que se tienen, se tirarán, siempre bajo la atenta mirada de un monitor, en los lagos Robert a 2000 m de altitud, en Chamrousse.
Los animadores de Dive Xtrem llevan dos temporadas en la montaña; antes enseñaban la inmersión en Polinesia y ahora están entusiasmados con esta experiencia. Al lugar se llega con esquíes o a pie, por medio de los remontes mecánicos, y la estancia en el agua dura de 20 a 30 minutos. El tiempo preciso para admirar el hielo, las burbujas, los juegos de luces y de colores, el cielo bajo el agua, y para cruzarnos con alguno de los habitantes de las aguas dulces de las montañas.
En cuanto a la sensación de frío: "¿Frío ?¿Yo? !Jamás!", los trajes de neopreno son completamente estancos y, de hecho, si lo pensamos bien, no se tiene ningún contacto con el agua. En cambio, la bebida caliente que le ofrecerán cuando salga es un verdadero placer y muy agradable.
Práctica
Estancia tónica y relajante e iniciación a la inmersión bajo hielo.
Dos noches en media pensión en un hotel de 2 estrellas con iniciación a la inmersión bajo hielo, supervisados por un monitor diplomado, 2 curas y acceso club Valvital: 198 euros por persona sobre la base de dos personas.
Válido en enero y febrero. Fuera de este periodo se bucea en el lago Lemán.
Tfno.: 04 50 71 55 55
Inmersión bajo el hielo en Chamrousse durante el periodo del 20 de diciembre al 9 de abril con Dive Xtrem (monitores diplomados).
De 55 a 70 euros en función del nivel. Proporcionan el equipo específico (traje de neopreno y guantes estancos, gafas de buceo, descompresor).
Tfno.: 06 16 96 71 73
Documentación
sus favoritos
Cargando...